
Necesito una adicción a la que engancharme, algo a quien serle fiel, ya que de eso no me queda. Ese no se qué que me permite no tirarme de cabeza y que me haga perder el tiempo sin ser capaz de contarlo. La pantalla no consigue distraerme, los libros no me enganchan y la calle no me llena. No os entiendo, la mochila me pesa demasiado y mi música no consigue ahogar el ruido de las pesadillas que no me dejan dormir. Las ilusiones se desvanecen mucho más rápido de lo que yo soy capaz de construirlas, y aunque mi cabezonería y mi paciencia me prohiban dar un paso atrás no hay camino hacia delante.