Hace tiempo que no publico nada, mi excusa es que no se como escribir todo lo que pasa por mi cabeza. Me apetece escribir algo pero no se qué ni sobre qué. Me encantaría que fluyeran las palabras por mi mente pero su coeficiente de rozamiento es mayor que el peso de estas, y por eso no pueden avanzar. Mi cerebro no se concentra ni en el CO2 que puede dañar la piedra y sus métodos para prevenirlo.
No sé si esto se debe a mi ignorancia sobre nosotros dos, a la rabia que ahora disparo contra la parte oscura del novio de mi mejor amiga o a la indiferencia de mi compañero de piso con su pareja. Se que quizás esto no tiene mucho que ver conmigo pero yo estoy formada por todo lo que me rodea, y mi circulo soy yo. Hecho de menos a mi perezosa,aunque no tenga ningún argumento a su favor.
La maldita incertidumbre no solo no se ha ido, si no que ha digievolucionado, dejándome sin saber escoger, sin saber el camino. Nunca me gustaron los digimón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario